Esperan construir 24 unidades durante este año y unas 36 en 2021. Desde el lunes los obreros se aplicaron a acondicionar la planta de montaje.
Tras largos meses de incertidumbre, cambios de responsables de la firma, paros interminables y hasta la toma de la fábrica Vassalli, desde el lunes la planta de personal comenzó con las tareas de poner en condiciones los talleres para comenzar la producción.
Este día será recordado por la comunidad de Firmat y por los obreros y sus familias como el punto inicial de un nuevo proceso que apunta a construir la primera cosechadora tras una profunda crisis que puso en jaque la continuidad de una de las fabricantes más importantes de Sudamérica en el rubro.
El plan es iniciar el largo camino de reacondicionar la planta, poner en marcha las máquinas de la cadena productiva e iniciar el esquema de abastecimiento de materia prima, un proceso que llevará algunos meses pero culminará con la expectativa de construir las primeras 24 unidades durante 2020. Ese es el objetivo que se fijó el nuevo grupo inversor que, además, estima elevar esa apuesta con la fabricación de 36 cosechadoras para el año próximo.
Desde Navidad se venía especulando con la posibilidad de la reactivación; el sueño que la mayoría de los firmatenses estaban añorando con su fábrica emblema, la única firma nacional productora de cosechadoras.
Finalmente la confirmación oficial de la intención de los nuevos inversores de volver a fabricar cosechadoras llegó en las primeras horas de 2020 y desde ayer los más de 300 operarios con que cuenta la planta ya está abocados de lleno a preparar los talleres para la fabricación de la primera de este año.
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Firmat, Diego Romero, contó el periplo que debieron atravesar empleados y «patrones» desde hace largos años tras señalar que «la fábrica estaba tomada desde hace mucho tiempo y el objetivo de esa actitud fue buscar inversores para que vengan a hacerse cargo, cosa que hoy está ocurriendo».
Romero afirmó que «la gente que viene es de un fondo común de inversiones, asesorados por una consultora que opera a nivel mundial, que es KPMG, y son los que aconsejarán a nivel operativo, con personas capacitadas e idóneas. Afortunadamente la empresa sigue siendo Vassalli y los empleados mantienen las mismas condiciones laborales, o sea que continúan con la misma antigüedad y categoría que hasta ahora. En ese aspecto sigue todo igual, sólo que estos empresarios hicieron un contrato de trabajo a fasón y por ende le girarán una cuota mensual a la fábrica, además de insumos, para que pueda producir».
Fuente: La Capital

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