Las cesantías se produjeron el viernes. La firma tomó la determinación de dejar de hacer libros por dos años. Había empleados con 20 años de antigüedad.

La industria editorial no pasa por su mejor momento y el viernes el poderoso Grupo Clarín le dio un nuevo golpe a la actividad. Es que sorpresivamente resolvió detener virtualmente la actividad de su sello escolar Tinta Fresca y despidió a la mitad de los empleados que ocupaba.
«Tinta fresca es una editorial argentina creada para ofrecer a docentes y alumnos los mejores recursos y contenidos escolares, para todos los niveles del sistema educativo», señala la página de la editorial que dejará de producir libros por los próximos dos años.
Sin un sindicato que los ampare, la noticia se conoció a través de varias publicaciones en redes sociales que hicieron los despedidos y otras a cargo de ex empleados de la firma.
El nuevo revés para la industria deja a 11 trabajadores en la calle, algunos con hasta 20 años de antigüedad, y profundiza el achique de un sector que se vio muy golpeado en estos cuatro años de gestión Cambiemos que resultó muy dañino para la actividad.
«En pleno cierre de temporada, impensado. Todos sabíamos que no era el mejor año, pero nunca imaginamos que se iba a tener que llegar a tomar una decisión tan terrible. Triste, muy triste, después de tantos años de remar y remar», especificó una de las despedidas en su cuenta en las redes sociales.
Fuente: Info Gremiales

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